CAMINATA
A las 5 de la mañana del lunes 23 de Julio nos avisaron que debíamos alistarnos para el recorrido de nuestras vidas, el clima se sentía algo frío pero pronto el sol saldría y mejoraría eso. Tomamos un desayuno de campeones (pan, leche y un plátano) y después de eso a ponernos el arnés, el casco y el chaleco salvavidas. Preparámos nuestros "lonches" para el camino, que consistían en 2 chocolates sneekers, 2 barras de granola, 2 jugos jumex, 2 yogureees y 1 naranja.
Comenzamos a caminar cerca de las 6:30 de la mañana, un camino no muy pesado pero si largo... se notaba que había estado lloviendo cerca ya que caminamos una parte sobre lodo, pero nada que nos detuviera. Después de varios kilómetros el guía nos detuvo para tomarnos una foto con el cerro de fondo, muy bonita por cierto... se veía que comenzaba una etapa de bellos paisajes y la aventura cada vez más cerca.
Al fin llegamos aproximadamente a las 8:30 am al río, nuestro primer salto. Y la pregunta que pudo haber cambiado nuestras vidas: "Estamos ya por bajar, aún se pueden hechar para atrás, una vez saltando no hay vuelta atrás ¿siguen o nos regresamos?"...
DESCENSO
Y así fue como llegamos al primer salto de 2 metros de altura, era el facilito, el inicial, el no hay vuelta atrás... me paré sobre la orilla, vi hacia abajo, pensé en que no sabía nadar pero que el chaleco me salvaría, me tape la nariz y salte... sentí como el viento friccionaba, como entré al agua fría y estando ahí como mis pies lograron tocar el fondo, al salir algo asustada nadé hacia mi doc que me felicitaba por tanto valor, pensé que lo peor habia pasado.
Avanzamos dentro del agua unos 20 metros y ya nos esperaba una de las principales atracciones, el rapel de 27 metros al lado de una cascada imponente, bajó primero mi doc, su hijo y luego yo... cuando iba llegando no logré ver a mi doc que me esperaba al final del rapel para ayudarme a quitar la cuerda y luego saltar 10 metros al agua, entonces de pronto solo senti sus manos tratando de agarrarse de mi (fue muy horrible, aclaro) y cuando logré apoyarme pude darme cuenta que mi doc se había caido (o lo habia tirado, snif) justo en la caída de agua de la cascada, vi que salió y eso me dejo un poco más tranquila, pero el hecho de ver que me faltaba saltar 10 metros me tenia aterrada, al mismo tiempo mi amigo (ramiro) ya venia bajando el rapel y saber que me podia pasar lo mismo que a mi doc hizo que cuando lo tenía a 2 metros encima de mi saltara sin dudar ya más. Nadaba hacia una roca y sentia que no avazaba, los brazos me dolían y un dolor en el pecho me lastimaba, tosía ya que habia tragado agua y al fin llegué. Mi doc estaba algo lastimado ya que toooda el agua de la cascada le cayó encima, pero fuera de eso estaba bien y podíamos continuar.
Así seguimos saltando más cascadas ya no tan altas, saltos normales de entre 2 y 7 metros, el guía se dió cuenta que la corriente del río se había incrementado por las lluvias lo que lo había hecho más "salvaje"... caminos por los que hacía una semana había pasado ahora los tuvimos que evitar, con la cuerda amarrada para pasar por las "paredes" de roca y cuidando de no caer al agua, ya que la corriente nos llevaría como en los rápidos, chocando con las rocas y sin saber cuando se detendrían.
Pasamos una cueva, donde también bajamos a rapel por un mini huequito con agua cayendo en nuestras cabezas, para posteriormete hacer un salto en la obscuridad, el guía con la linterna nos señalaba el lugar donde había que caer... paisajes bonitos y toboganes naturales.
Al salir de esa cueva el guía advirtió que teniamos que apresurarnos, ya que aun faltaba mucho para la sgunda cueva y que el río estaba cada vez peor, pero nos animaba a todos diciendo "de esta salimos hoy"
SALTO DE FE
Estabamos al fin en la entrada de la segunda cueva, y se llama "el salto de fe" a esa parte, es un salto de aproximadamente 7 metros de altura, abajo ves mucha espuma ya que hay una cascada al lado, al saltar debes impulsarte para no caer ahi ya que la corriente te atraparía, pero al mismo tiempo tienes una roca enfrente que no te permite impulsarte mucho ya que podrías chocar con ella... Ahi me tienen, esperando mi turno, se llegó la hora de mi salto y aun con valor lo hize, mi amigo arriba esperaba que saliera del agua para que él saltara pero yo... nunca sali.
Por otra parte, caigo al agua y tuve que caer precisamente en donde se formaba un remolino, el agua me llevo hacia abajo y hacia atrás de la cascada... tragué muchisima agua y mi amigo solo supo que aun estaba ahi cuando me escucho toser. Trate de nadar hacia el frente pero lo unico que logré fue cansarme y que el agua me lanzara contra las paredes de la cueva que había detras de la cascada. Comenzé a gritar como nunca imagine gritar, AUXILIO, AYUDENME, DOCTOOOR, RAMIROOOO... la corriente me volvía a meter hacia abajo y siempre luché por salir para respirar, al fin por un milagro me detuve de una roca que había en el fondo, mis piernas ya acalambradas se apoyaron ahi y mis dedos aferrados a la pared me mantuvieron con vida...
2 horas estuve ahi, esperando que alguien me ayudara, el guia no podía llegar a mi ya que la corriente lo empujaba hacia el otro lado, Ramiro me gritaba y yo tenia panico...Mientras estaba ahi, pensaba en que moriría, pensaba en esas personas a quien quiero y jamás les dije algo, pensaba en el futuro que ya no iba a ver nunca más; pero aún asi me aferraba a la roca que me mantenía con vida. Al mismo tiempo el guía y mi doc gritaban que me soltara, que la corriente (despues de revolcarme, sumergirme de nuevo y probablemente ahogarme), me llevaria a donde estaban ellos, siempre pensé que esa era una mala idea, sabía que si me soltaba sería solo para morir, y contibuaba gritando y pensando en lo terrible que ha de ser morir ahogado.
Después de esas 2 horas, lograron alcanzarme, gracias a mi amigo que no salto (se apanico, se frickeo... yo que se), así pudieron jalar al guía hacia mi con ayuda de una cuerda, me amarraron del arnes y el guía me dijo "nos van a estirar, es probable que la corriente nos vuelva a sumergir, aguanta la respiración", aun en ese momento pense en que probablemete sería mi fin, se me hizo eterno el tiempo que estuve bajo el agua y cuando estuve del otro lado tirada sobre una roca con el arnés casi a la altura de las rodillas ya, quede petrificada, Ramirito me gritaba desde arriba para que lo viera, para decirle que estaba bien... y la verdad juro que de mi no salía ni un sonido, ni expresión.
1 comentario:
orale que miedo
Publicar un comentario