20 de agosto de 2011

recuerdo memorable... 1 y 2

Con el paso del tiempo y de las hormonas también, hace algunos ayeres (muchos) empecé a guardar pendejadas "recuerditos" en una caja. Después se me ocurrió forrarla de recortes de revistas y al final se convirtió en una verdadera caja de recuerdos. Sin embargo a estas alturas de mi vida hay algunas cosas que como todo hay que desechar... en parte porque ya no caben y en parte porque el valor sentimental ya se erosionó también con el paso de los años. Asi que antes de decirles adios definitivamente (a algunos de esos recuerdos), dejaré el recuerdo aquí a manera de fotografía.

Recuerdo #1...
No se si en todas las secundarias o solo en la mía... o solo fue una moda de los 90's... los estudiantes al graduarnos nos rayabamos las playeras del uniforme, deseandonos lo "mejor" para nuestra nueva vida... en fin... yo guardé la mía y después de 15 años la saqué de la cajita y le dije adios. Con el tiempo y alguna lluvia quizás se mojo y algunas letras se borraron, no puedo mentir que a estas alturas ya no recuerdo a muchos de mis compañeros de aquella época y definitivamente no fue la mejor etapa de mi vida (hubo mejores!!!).

Recuerdo #2...
Una pelota de beisbol... un día cuando estaba en la uni, caminaba con un amigo... nos la encontramos atras del estadio de softbol de la universidad y él la recogió la firmó y me la regaló. Asi que el valor "sentimental" era más que nada por ser un regalo de mi amigo... pero más allá de eso, creo que tiene más valor una fotografía de generación con mi grupo que seguir guardando esa pelota que no representa nadita de nada



3 comentarios:

Eduardo Cabreado dijo...

¿Nada más eso? Chanfle O_o

iKon dijo...

hay mas cosas... pero no todas van a ir en el mismo post... es solo "el inicio" de la caja mistica

Kiddo dijo...

Mi playera de la primaria, ahh, esa tradición es antigüa, cof, cof,clas tire hace muy poco tiempo ya ni estaba blanca, y daba más nausea que otra cosa. Yo he tirado muchas mugres después de los años, pero, si es dificil la hora de la desición.

Un abrazo fuerte.