Inspirada por el altruismo canino de Quintero y una tira de Juanelo compartida por Rod, saqué del tintero una historia que tenía algo empolvada.
Hace unos años a mi hermana le pidieron que cuidara de un perro durante fechas decembrinas, básicamente era irle a dar de comer al menos cada tercer día. Todo estaba bien hasta que le dijeron que era un perro raza Rottweiler y que para variar se llamaba Titán.
Asi fue como me sumé a la historia para alimentar a "la bestia", pero como era víspera de navidad pensamos que las croquetas no era una cena digna de un "titán", por lo que nos dispusimos a ir a la tienda a comprar pollo para hacer un caldito y mezclarlo con las croquetas. Nos salimos, compramos el pollo y la sorpresa fue tal cuando nos percatamos de que las llaves se habían quedado dentro de la casa (y la estufa encendida, ya de paso).
Después de pensarlo por unos cuantos minutos, la única opción para entrar era saltar la barda al patio, el cual era vigilado por Titán. Como siempre, la valiente de la historia... pues soy yo, asi que me subí a la barda (casi quebrándole la espalda a mi enclenque hermana) y no contaba con que ya trepada a casi 2 metros de altura en una barda con una pierna de cada lado me diera algo de pánico y vértigo. Recuerdo vagamente que le dije a mi sis que le hablara a los bomberos y ella desde abajo, en tierra firme obviamente solo daba las instrucciones para hacer las cosas. Al poco rato sale un señor con finta de vago a la calle y dice "se va a caeeeer" a lo que mi hermana con fe ciega le dice que no, al poco rato el señor le dice que va por una escalera y la cabrona de mi hermana enclenque y en tierra firme le dice que no hace falta... ¿¡¿¡QUE?!?!... asi es, mi sis aun pensaba en los super-poderes-de-hermana-mayor que tenemos todos los hermanos mayores.
Sobra decir que mientras de un lado de la barda el vago y mi sis discutian en las probabilidades de caer al suelo, del otro lado un perro rottweiler saltaba vigorosamente para alcanzar mi pierna.
Al final la historia no fue tan trágica, el vago afortunadamente no le hizo caso a mi hermana y fue por la escalera, lo malo es que no era de aluminio sino de madera maciza que pesaba mucho, como pude y casi sin fuerzas la coloqué del lado del perro quien ansiosamente me esperaba para lanzarse sobre mi, pero con todo y el miedo que tenía y que para el perro era una desconocida solo se avento sobre mi y me lamió.
Con el corazón y el culo en la mano, me arrasré hasta la puerta, le abrí la puerta a mi hermana, devolvimos la escalera y no volvimos a hablar de aquella historia en que le quisimos hacer una cena especial a un titán de titanes.
Hace unos años a mi hermana le pidieron que cuidara de un perro durante fechas decembrinas, básicamente era irle a dar de comer al menos cada tercer día. Todo estaba bien hasta que le dijeron que era un perro raza Rottweiler y que para variar se llamaba Titán.
Asi fue como me sumé a la historia para alimentar a "la bestia", pero como era víspera de navidad pensamos que las croquetas no era una cena digna de un "titán", por lo que nos dispusimos a ir a la tienda a comprar pollo para hacer un caldito y mezclarlo con las croquetas. Nos salimos, compramos el pollo y la sorpresa fue tal cuando nos percatamos de que las llaves se habían quedado dentro de la casa (y la estufa encendida, ya de paso).
Después de pensarlo por unos cuantos minutos, la única opción para entrar era saltar la barda al patio, el cual era vigilado por Titán. Como siempre, la valiente de la historia... pues soy yo, asi que me subí a la barda (casi quebrándole la espalda a mi enclenque hermana) y no contaba con que ya trepada a casi 2 metros de altura en una barda con una pierna de cada lado me diera algo de pánico y vértigo. Recuerdo vagamente que le dije a mi sis que le hablara a los bomberos y ella desde abajo, en tierra firme obviamente solo daba las instrucciones para hacer las cosas. Al poco rato sale un señor con finta de vago a la calle y dice "se va a caeeeer" a lo que mi hermana con fe ciega le dice que no, al poco rato el señor le dice que va por una escalera y la cabrona de mi hermana enclenque y en tierra firme le dice que no hace falta... ¿¡¿¡QUE?!?!... asi es, mi sis aun pensaba en los super-poderes-de-hermana-mayor que tenemos todos los hermanos mayores.
Sobra decir que mientras de un lado de la barda el vago y mi sis discutian en las probabilidades de caer al suelo, del otro lado un perro rottweiler saltaba vigorosamente para alcanzar mi pierna.
Al final la historia no fue tan trágica, el vago afortunadamente no le hizo caso a mi hermana y fue por la escalera, lo malo es que no era de aluminio sino de madera maciza que pesaba mucho, como pude y casi sin fuerzas la coloqué del lado del perro quien ansiosamente me esperaba para lanzarse sobre mi, pero con todo y el miedo que tenía y que para el perro era una desconocida solo se avento sobre mi y me lamió.
Con el corazón y el culo en la mano, me arrasré hasta la puerta, le abrí la puerta a mi hermana, devolvimos la escalera y no volvimos a hablar de aquella historia en que le quisimos hacer una cena especial a un titán de titanes.
3 comentarios:
Para esos casos, mi hermana menos es la que brinca las bardas. Yo soy una miedosa xD :yaoming:
Qué aventuras más extrañas tienes Kony .___.
...(sigo sin saber como he sobrevivido)
Publicar un comentario