26 de octubre de 2013

El trabajo ingre...

La vida sigue y en seis meses que llevo viviendo en San Luis no he podido hacer ni un triste amigo para ir al cine ¿qué carajos me pasa si yo antes era el ajonjolí de todos los moles?... creo que me estoy haciendo vieja... y lo peor ya no quiero tomar tanto como antes lo hiciera en aquellos "bacanales" de estudiante.
Decidí llegar aquí en plan de madurez, en dejar atás ese estigma de estudiante que cargué por 10 años extra, como dijera el Sanx, alargué la utopía con el posgrado, pero ya no más.
El trabajo ingre, decía mamá- y ennoblece al hombre... ya lo creo, ahora más que nunca me ha tocado lidiar con ratos de estrés, momentos de incertidumbre y dudas al no saber como arreglar algún proceso, uñas negras, ojeras y canas... muchas canas.
Como quisiera volver a casa, triunfadora... y sin embargo ya siento pasos en la azotea, cambios organizacionales, miedo cada fin de mes a ver a quién le toca que le den cuello, barberos que hacen su lucha y mientras yo, temerosa pero digna y orgullosa hasta el final.
Noviembre en puerta y el frío se acerca... una próxima navidad a solas me espera.

... pero de pie hasta el final.

2 comentarios:

D. S. dijo...

Es normal... animo el mercado laboral está asi por todos lados :S

Rodrigo C. dijo...

Tontita, tu ya lo lograste, ya eres una triunfadora. No necesitas probarle nada a nadie, ni siquiera a ti misma.
Un beso koneeee.