15 de abril de 2015

momentos cítricos

Por tercera vez en mi vida tuve la oportunidad de reencontrarme con esa persona que otrora mi mente invadía, afortunadamente ya casi nadie me lee y mucho menos él (razón por la que pretendo explayarme)... creo que a estas alturas ya ni el recuerdo de ese pípila de fondo, las tunas o los listones multicolor son un recuerdo memorable. Y después de unas cervezas en el "Porter" y un amanecer con resaca donde esa persona ni si quiera me reconocía, el segundo reencuentro forzado allá cerca de los caminos del sur me dejaron un mal sabor en el alma (por su Alma) o en el corazón, ya ni se.
Soy un ángel para muchos y nadie me dio ese título, simplemente un día quizé ser la mano y hombro de esas personas que una vez a mi criterio necesitaban ayuda, un empujón quizás, una mano para salir del pozo el cual seguían cavando, una palabra de apoyo, tampoco ya ni se.
Y entonces me convertí en la mejor amiga de una persona con la amargura y dulzura de un limón, de una persona manipuladora que aunque quizás también fui víctima de sus palabras y mentiras, por mi propia cuenta decidí también ayudar a salir del pozo.
Viaje a su Tierra para sacarlo de una depresión por viejas, dos veces. Tuvimos un viaje catártico para llorar y confesarnos y en el tercer reencuentro le di la oportunidad de crecer, ser libre, destacar y entonces después de un largo día de vuelos y viáticos pagados rechazó la oferta.
No hay más que decir, no cabe duda que hay a quien le gusta estar en el hoyo y seguir cavando, la cuestión es ahora cuan descepcionada me siento, cuanto esfuerzo desperdiciado.
Alguna vez dijiste que eras el capitán de tu alma y el dueño de tu destino... hoy te pregunto ¿lo eres?.

Creo que fue lindo mientras duró... sigo siendo yo pero, esta vez como con los demás aprendo, cierro puertas y capítulos. Y esa rola que aun resuena en mi cabeza como un himno solo me recuerda el estandarte olvidado que soy, pero orgulloso de existir.

Porque ni si quiera esto lograste conservar...

No te culpo, pero ya me declaré no manipulable. Y te entiendo, pero no lo acepto.

2 comentarios:

Eduardo Cabreado dijo...

Pero siempre estaremos orgullosos de haber dejado atrás el pasado y habernos reinventado.
Al final, poremos concluir que estamos por mucho mejor que en los días del mal de amores.

Saludos y un abrazo Kony.

iKon dijo...

como dijera Edith Piaf... "Non je ne regrette rien"

(: